Vive, falla, muere y vuelve a vivir
Del aclamado director de Parasyte, Bong Joon-ho, llega finalmente a cines Mickey 17, una película de ciencia ficción que, junto con su comedia absurda, esconde un mensaje más profundo de lo que aparenta.
Cuando Mickey (Robert Pattinson) se ve obligado a escapar de su hogar en la Tierra debido a una deuda que no puede pagar, decide tomar el primer trabajo que hay frente a sus ojos. Ahora es un ‘prescindible’, una persona que hace la función de conejillo de indias por el bien de la humanidad, con el objetivo de colonizar un planeta desconocido, creando una copia nueva de Mickey cada que éste muere. Un día, todos creen que Mickey muere (incluso él mismo), pero en realidad sobrevivió a una muerte casi segura. Ahora, Mickey 17 se encuentra frente a su nueva copia, Mickey 18. El problema es que esto representa un caso de ‘múltiples’, algo ilegal que representa la eliminación de ambos.
Basada en la novela Mickey7 de Edward Ashton, Mickey 17 nos muestra la singular manera en la que Bong Joon-ho ejerce su papel como storyteller en una producción británica/estadounidense, aportando un toque único y distinguido que solo obras como Memorias de un asesino (2003) o Parasyte (2019) habían logrado. Y es que la manera en la que el director nos muestra las reglas e implicaciones del mundo de Mickey 17 es, en realidad, una maestría sobre cómo contar una historia que fluye naturalmente gracias a sus personajes y diálogos.
Personalmente encontré genial el uso de la comedia absurda, la cual no solo aligera la carga del mundo de ciencia ficción en el que se desarrolla la historia, sino que nos recuerda lo atemorizantes que pueden ser los villanos ‘idiotas’. En este sentido, tanto Mark Ruffalo como Toni Collette hacen un excelente trabajo al fungir como los antagonistas que sueles subestimar en un inicio (siendo una calca política increíblemente bien lograda), pero que pese a ello representan un peligro y amenaza reales no solo para nuestro protagonista, sino para cualquier ser vivo que tengan frente a ellos.
Mark Ruffalo interpreta a Hyeronymous Marshall, un político cuya ambición es ser recordado como el salvador y protector de la humanidad, mientras que Toni Collette es su esposa Gwen, una mujer que busca llevar a su esposo a la cima junto a las amenidades que pueda conseguir, además de poseer una extraña obsesión por crear salsa de todo tipo de ingredientes. TODO.
Robert Pattinson es Mickey, nuestro torpe protagonista pero de buen corazón que busca proteger lo que es más importante para él, su querida Nasha interpretada por Naomi Ackie, pero que terminaría llevando la carga de proteger a la humanidad al lado de Mickey 18, el cual tiene una personalidad más impulsiva y violenta que 17.
Y aunque pueda parecer algo simple a simple vista, en realidad nos hace cuestionarnos con su personaje nuestra propia identidad, pues aunque haya diversas copias de Mickey, ¿realmente todas son igual o cada una posee algo único? Además, nos recuerdan el peso del dolor, el valor de las oportunidades y nos que no tenemos tantas oportunidades de morir como él.
Aunque disfruté de inicio a fin Mickey 17, es quizás su último acto el que considero un poco anticlimático, pero quizá esto sea debido a la duración del filme y a lo malacostumbrado que estoy a las producciones estadounidenses, al ser las que más consumo; sin embargo, agradezco que Bong Joon-ho muestre su adn desde el inicio hasta el final.
En conclusión, Mickey 17 es una película que nos ofrece una historia, acompañada de excelentes actuaciones que profundizan en un mensaje que vale la pena recordar. Un combo ganador, si me lo preguntan a mí.
¡Ya puedes disfrutar de Mickey 17 en cines!